Enojos, injusticias cometidas, mentiras, desprecios, exigencia, ingratitud, egoísmo, intolerancia, discriminación, violencia, incomprensión.
El primer paso que se debe dar para reparar un error es el de tomar conciencia de un defecto. Cuántas veces se habrá escuchado a una persona decir que es de carácter difícil, pero hay que aceptarla tal como es, y éste es un doble error: primero el carácter "difícil", segundo, la incapacidad de conocerlo como error, delegando en los demás la responsabilidad de aceptarlo tal como es.
El único modo de reparar este tipo de errores, luego del primer paso mencionado- el de la aceptación-, es buscando la raíz del problema. A veces estas causas no son tan fáciles de hallar. A veces se obran por miedo, por vergüenza o por una vocación frustrada.
Es probable que se trate de recuerdos no concretos de otras vidas.
Los hechos, los nombres, los lugares se pierden en los laberintos de la memoria, pero el dolor permanece en el alma.
Hay quienes recomiendan, en estos casos, la realización de ciertos ejercicios de memoria, aunque los experimentos de regresión hipnótica o hipnosis regresiva, no son siempre recomendables. Muchas veces, en lugar de solucionar un problema, lo exacerban.
En caso de que la persona que se someta a estos experimentos sin haber llegado a un grado evolutivo suficiente, los recuerdos de alguna pelea en una vida anterior, o de una ofensa, sólo lograrían profundizar el sentimiento de rencor que experimenta.
Así, se han producido casos en los que, a partir de una terapia de este tipo, una persona sólo ha buscado vengarse.
La nueva oportunidad, con el nuevo cerebro, "limpio" de las imágenes grabadas de vidas anteriores, constituye la normalidad. Si los recuerdos existen, sin ningún estimulo particular, es porque existe alguna razón especial.
Hay quienes afirman que solo esto sucede para que esta persona brinde testimonio sobre la verdadera inmortalidad del alma, o por meros fines educativos, para que la persona en cuestión, luego de varias oportunidades, no vuelva a cometer los mismos errores que le impiden salir adelante.